El Impétigo se trata de una infección superficial de la piel, producida por bacterias, rápidamente contagiosa y muy frecuente en niños. Es muy contagioso y con frecuencia se presenta en forma de pequeños brotes epidémicos al final del verano. No es raro que en una misma familia se infecte más de un hermano o que existan varios casos en la misma clase.

Aparece tras la infección de la piel por estreptococos y/o estafilococos. Estas bacterias habitan en la piel y en la nariz. Cuando se producen erosiones o heridas, las bacterias penetran en la piel y provocan una infección. Es más frecuente en climas húmedos y cálidos.

Con el Impétigo aparecen vesículas y pústulas (granitos con líquido o con pus) que se rompen con rapidez y se secan formando costras amarillentas que recuerdan el color de la miel. La erupción se localiza en las zonas expuestas como la cara, alrededor de la nariz y la boca, y más raramente en las extremidades. Se extiende rápidamente y en pocas horas o días se observan lesiones en otras zonas satélite.

El Impétigo se suele tratar con la asociación de antibióticos tópicos y orales durante 7 a 10 días con rápida curación a pesar de lo aparatoso que puede aparecer en un principio

En todos los pacientes recomendamos el lavado de forma suave de las zonas comprometidas con agua y jabón, buscando remover las costras y favorecer la cicatrización.

Mantener buenas medidas de higiene, en especial el lavado frecuente de las manos, ayudan a prevenir los episodios de impétigo. Ducha diaria, uñas limpias y cortas. Las heridas, cortes, arañazos, áreas de eccema o de mordedura de insectos se deben mantener limpias, secas y desinfectadas.

Los pacientes con impétigo deben mantener cubiertas las áreas de impétigo y cortas las uñas. Para prevenir el contagio en la familia, recomendamos el uso de jabones antibacterianos, el uso personalizado de las toallas e individualizar las sabanas y la ropa.

Dermatología General
Dermatología Pediátrica
Dermo-cosmética
Plataforma Láser

Estas definiciones pueden ayudar a identificar enfermedades o patologías pero nunca deben tomarse como herramienta de autodiagnóstico. Recomendamos encarecidamente consultar a un especialista si creen identificar alguna enfermedad, patología o cualquier duda que le pueda surgir al respecto.